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Parques nacionales

Debido al peligro en que se encuentran muchas de las especies animales y forestales en Chile, el estado ha determinado áreas donde árboles, aves y animales estén protegidos de la tala y la caza, respectivamente. Estas zonas se denominan Parques Nacionales, áreas que reciben ayuda del gobierno para mantenerse con vida, así como protección y educación ambiental para que los turistas que las visiten mantengan el frágil ecosistema del Sur de Chile.

En Patagonia hay cerca de veinte Parques o Reservas Nacionales. Entre los de mayor importancia, en orden geográfico, se encuentran:

PUMALIN

Ubicado en Palena, a 60 km de Chaitén, entre Hornopirén y Caleta Gonzalo, es el parque privado más grande de Chile. Cuenta con 317 mil hectáreas, fue creado en 1991 por el empresario norteamericano Douglas Tompkins y validado por el gobierno chileno en 1997. Declarado Santuario de la Naturaleza en 2005, la organización Conservation Land Trust donó las tierras a la organización Proyecto Pumalín (que administra las tierras), que tiene como objetivo preservar y proteger las especies que habitan entre sus límites.

Si bien es un parque privado, no funciona como tal, ya que no se cobra por el ingreso y se trabaja en conjunto con el gobierno para mantener el equilibrio de los ecosistemas que conviven en el lugar.
A pesar de la oposición política al proyecto, por su naturaleza privada, el Parque continúa creciendo. Se sigue construyendo infraestructura para mejorar la estadía de los visitantes y llegar al nivel de otros parques en el mundo. Sin duda, Pumalín no tiene nada que envidiar.

Anterior a la compra por parte de Tompkins, las tierras del lugar estaban abandonadas, eran ocupadas para que pastara el ganado de los fundos colindantes, entre ellos Reñihué, y para albergar 7 mil hectáreas de bosque nativo sin valor comercial. De ahí que nació el interés del empresario por crear un parque ecológico, cuyo fin fuese solamente el de preservar y proteger el bosque.

Pumalín ofrece actividades para todos los gustos. Gracias a su variada geografía, donde se unen elevadas cumbres y ríos caudalosos, los visitantes pueden optar por qué hacer durante su visita, si dar paseos a pie o a caballo, o bien subir una montaña o bajar en canoa por un río.

El lugar fue formado casi completamente por glaciaciones, las que permitieron crear senderos para excursionismo. El Parque Pumalín ofrece al menos 9: Puelo-Ventisquero, Cahuelmó-Laguna Abascal, Mirador, Cascada, Tronador, Alerces, Cascadas Escondidas, Lago Negro-Punta del Lago y Michimauida.

LAGO PALENA (RESERVA NACIONAL)

Aunque se necesita autorización de CONAF para ingresar, la Reserva Nacional Lago Palena vale la pena el viaje. Ubicada a 24 kms., de la pequeña ciudad de Palena, es una reserva de 40.500 hectáreas dominadas por altas cumbres, casquetes de hielo y un gran bosque que llega a las aguas del lago mismo.

El lago pertenece a Chile y a Argentina, donde recibe el nombre de Lago General Winter. En Chile, las duras condiciones climáticas y condiciones de acceso, hacen que sea difícil llegar a él; tanto así, que CONAF mantiene un guardaparques en el lugar sólo en verano y cierra la zona a visitas durante el resto del año.

Dentro de la Reserva se puede encontrar la primera parte del Sendero de Chile, camino bi-regional que avanza por 60 kms., hacia el sur de la Patagonia. Así mismo, el Cordón Patagónico Oriental ha moldeado el lugar, otorgándole una belleza singular, gracias a la acción de glaciares.

Al Lago se accede por un sendero apto para caballos y escaladores, aunque también es posible llegar por Argentina, por un camino de ripio que corre a orillas del Lago Winter.

QUEULAT

El Parque Nacional Queulat se encuentra en la provincia de Aysén, XI Región, a 220 kms. de Chaitén, y a 167 kms. al norte de Coyhaique.

Atravesando más de 40 kms. por la Carretera Austral, el Parque Nacional Queulat es un fiel representante del ecosistema de la Patagonia. Cumbres, río, fauna y vegetación son parte de los atractivos que ofrece al turista, en una posibilidad de detener el tiempo y recrear los paisajes que siempre hemos imaginado para explorar.

Este parque, el único de estas características en Chile al cual se puede llegar en auto, tiene una superficie de 154.093 hectáreas y su relieve lo conforma en gran medida la Cordillera Patagónica de los Andes. Posee diez sitios para poder acampar, dotados con los servicios básicos para la supervivencia, además de contar día y noche con la guardia de la Corporación Nacional Forestal, CONAF, para poder brindar orientación a quien se adentra en este lugar.

Los innumerables senderos que recorren el parque permiten apreciar las diferentes formas del relieve de la región, a través de actividades como el trekking, paseos ecuestres, montañismo y la observación, entre muchas más.

Una de sus mayores atracciones es su ventisquero colgante, muestra viva de los efectos de la glaciación en la Patagonia, que nace de la cumbre más alta del parque, el Cerro Alto Nevado (2.225 mts). A éste se puede acceder a través de los senderos programados para las caminatas y es posible contemplarlo en un mirador.

Sin duda, la flora siempreverde del lugar encanta a la mayoría de los visitantes; y es que en muy pocos lugares del país se observan las diversas especies arbóreas como el maitén, canelo, coihue, tepú y arbustos perennes de hojas y flores silvestres.

El Parque Nacional Queulat se divide en varios sectores, entre los que destacan las grandes formaciones de glaciares antes mencionadas, los ríos y, en especial, la vegetación virgen, territorio que aún no ha sido explorado en su totalidad. No cabe duda de que la satisfacción y placer que sienten los ojos del turista al apreciar un paisaje como el de este parque, es uno de los mayores beneficios del lugar. Sin embargo, son múltiples las atracciones que éste ofrece a quien está dispuesto de adentrarse en su vegetación, encontrarse con su fauna y maravillarse con esta tranquilidad sureña. Ingrese en este mundo apacible y a la vez extremo, viviendo esta experiencia con la mayor energía posible e incluso déle un nuevo giro a su veta exploradora.

Los principales atractivos del parque son el Ventisquero Colgante Queulat, Laguna Témpanos, Lago Risopatrón, Cuesta del Queulat, Murallón de Glaciares, Salto Padre García, Portezuelo Queulat, Salto del Cóndor y Piedra del Gato, sin duda excelentes imperdibles.

LAGUNA SAN RAFAEL

El Parque Nacional Laguna San Rafael invita a aventurarse en hermosos paisajes de hielos eternos, espejos de agua, bosques y montes. Sus lugares más atractivos son el Glaciar San Rafael que nace en el Cerro San Valentín: la cumbre más alta de los Andes australes y que desemboca en la reconocida Laguna San Rafael. La navegación por la laguna sorprende por la luminosidad de sus aguas y por la belleza de su entorno. Mientras que gigantes bloques de hielo se desprenden del glaciar cayendo a la laguna en un espectáculo que conmueve por su belleza.

Hay que destacar también la gran variedad de flora y fauna que ofrece el parque donde es posible observar especies de aves marítimas y terrestres entre las que se encuentran albatros ceja negra, pato huala, cisnes de cuello negro, entre otros. La flora también destaca por su riqueza y está representada por una densa población con especies como el ciprés, lenga, siempreverde y coihue, que deben su crecimiento a la humedad de la zona.

Además, es posible realizar actividades como escalamiento, trekking, navegación, pesca y muchas más.

En el Parque Nacional Laguna San Rafael se puede navegar por la laguna, observar los hielos milenarios y el hermoso paisaje que la rodea. También se pueden realizar diversas actividades recreativas como paseos por los senderos del bosque, observación de especies animales, fotografía y montañismo.

FUTALEUFU

Son 12.000 hectáreas de maravillosos bosques y animales protegidos, al comenzar la Patagonia chilena. La Reserva Nacional Futaleufú, además, es reconocida por albergar en su interior el río Futaleufú, que significa "Río Grande" en mapudungún, uno de los lugares más visitados de la Carretera Austral y considerado internacionalmente como el mejor rápido o descenso de aguas blancas del mundo.

Fue creado para proteger especies nativas, como son el Ciprés de la Cordillera y el Huemul, ambos en vías de extinción. Por esta razón, es administrado por la Corporación Nacional Forestal, que mantiene a dos guardaparques en la Reserva, velando por el cuidado de las especies y entregando información a los visitantes.

Es el hábitat de un ecosistema particular. A pesar de ser una reserva pequeña, en ella viven especies en peligro de extinción. Ya mencionamos al Huemul, pero también habitan en ella vizcachas, quirquinchos, cóndores, anfibios y el gato montés argentino.

A meros diez kilómetros de la frontera con Argentina, fue poblada por personas del país vecino, que cruzaron la frontera hace más de cien años. Desde entonces, la relación entre ambos países en la zona es más bien estrecha. En la Reserva también se encuentra el Río Espolón, que corre al lado del Futaleufú, y que nade del hermoso lago del mismo nombre. Río más pequeño y tranquilo, es ideal para practicar kayak y rafting, mientras que su orilla es fantástica para pasear con la familia. Tanto en el Futaleufú como en el Espolón habitan truchas y salmones, por lo que no es extraño ver a pescadores realizando su actividad a lo largo de los dos cuerpos de agua.

Por su ubicación, la Reserva fue visitada por apenas 300 personas en 2004, sin ningún apoyo promocional. Al mismo tiempo, por el tamaño de la reserva, las personas son hospitalarias y reciben excepcionalmente tanto a chilenos como a extranjeros. Es un lugar atractivo por todas las actividades que se pueden realizar en su interior. Sólo llegar a la Reserva es una experiencia sin par, ya que se debe realizar a caballo. Desde ahí, las posibilidades son infinitas. Se puede pescar, seguir paseando a caballo o hacerlo a pie, arrendar una canoa y pasar la tarde junto al agua. Otra opción es hacer rafting por el Futaleufú, río que ha sido catalogado como uno de los mejores para practicar este deporte, con rápidos categoría 4 y 5. La Reserva Nacional Futaleufú ofrece esa combinación de naturaleza y ciudad, don hostales y hoteles equipados para satisfacer todas las necesidades de los visitantes.

BERNARDO O'HIGGINS

Es el Parque Nacional más grande de Chile, con una superficie de 3.525.901 hectáreas. Su flora, fauna y paisajes también lo convierten en uno de los lugares más atractivos y hermosos para visitar en la Patagonia, y en la reserva más importante de la Región de Magallanes. Creado en 1969, se extiende desde Tortel en la XI Región hasta Ùltima Esperanza en la XII, comprendiendo gran parte de Campos de Hielo Sur, una de las reservas más grandes de agua dulce en el planeta. El parque destaca por sus grandes superficies de hielo, siendo la principal el glaciar Pío XI, donde el murallón de hielo, de aproximadamente 75 metros de altura (similar a un edificio de diez pisos), a veces desprende témpanos que crean enormes olas, algunas de las cuales han alcanzado los diez metros, llegando a mover las embarcaciones cercanas sin causar daños. Es el glaciar más grande del hemisferio sur y el único que aumento su dimensión cada año, a diferencia de todos los otros glaciares. El Glaciar Pío XI ha aumentado su dimensión más de diez kilómetros en los últimos cincuenta años; la última medición de su superficie le entregaba 1.265 kms, avanzando en promedio unos 20 cms. cada noche. Otros cuerpos de hielo importantes dentro del parque son Campos de Hielo Sur, la reserva más importante de agua dulce en el planeta; Campo de Hielo Dr. Juan Bruggen y Campo de Hielo Patagónico, los que se extienden por 1.100.500 hectáreas. Pero no sólo de hielo se compone este lugar. Dejando a un lado la nieve, podemos encontrar formaciones vegetacionales como el Bosque Caducifolio de Aysén, que alberga una serie de especies nativas como son el Lenga, el Cigüe común y el Coihue de Magallanes. En Matorrales Preglaciares y Matorrales Siempreverdes Pantanosas del Canal Messier también se encuentran árboles que sólo crecen en este punto del planeta. En cuanto a la fauna, se pueden encontrar pinguinos, cormoranes, patos, zorzales y los animales típicos de Chile: el cóndor y el huemul, que adornan el escudo nacional. Del mismo modo, hay chungungos, lobos marinos, pumas, guiñas, simpáticas nutrias y ratones colilargos. Estos son algunos de los animales más comunes.

El mejor modo de observar la vida que rodea y que habita el parque es por vía marítima. Se realizan excursiones de este tipo todos los días, en temporada alta, navegando por el Seno Última Esperanza hasta los glaciares Balmaceda, Serrano y Pío XI. En este lugar es posible desembarcar y dar un paseo por la orilla de la laguna con témpanos flotantes. Los glaciares Balmaceda y Serrano son glaciares que cuelgan de los faldeos del monte Balmaceda; el primero depósita sus témpanos en el fiordo Última Esperanza, mientras que el segundo hace lo propio en una laguna. En 2004, el Parque fue visitado por 14.334 personas, de las cuales 76% fueron extranjeros.

TORRES DEL PAINE

Reserva de la biósfera desde 1978, el Parque Torres del Paine es el tercer parque más visitado en Chile. Sus áreas verdes y blancas están protegidas por el gobierno y por la UNESCO, y están ubicadas en la XII Región (Magallanes) y la Antártica chilena, 400 kms., al norte de Punta Arenas y a 2.500 kms., de Santiago, la capital de Chile. Con casi 3.400 metros de altura, la Torre Central del Paine es la más alta de los tres picos de granito formados por movimientos glaciales, y fue escalada por primera vez en 1963.

El Parque, que tiene un área aproximada de 2.400 km², cuenta con varias rutas de acceso, refugios, lugares para acampar y otros servicios para los turistas. Se pueden desarrollar diversas actividades, como pesca, escalada, excursiones, fotografía, paseos, trekking, montañismo, entre otras.

Las principales atracciones, dentro del Parque Nacional, son Laguna Amarga y los lagos Grey y Pehoe, que entregan una visión inigualable a las Torres y glaciares, que desprenden hacia el lago témpanos de hielo de impresionante dimensión. Además, se puede visitar los glaciares Balmaceda, Pio XI, Serrano y Campos de Hielo Sur.

PALI AIKE

Pali Aike significa "lugar desolado" en aónikenk, lengua utilizada por las etnias originarias de este sector de la Patagonia; aunque también se le conoce como "El Escorial del Diablo". El Parque Nacional Pali Aike fue creado en 1970 e incluye 5 mil hectáreas de bosque, volcanes, cuevas y pampas habitadas por guanacos, armadillos y ñandúes. Uno de los hitos más reconocidos dentro del Parque es la Cueva Pali Aike, donde se han encontrado evidencias arqueológicas de poblaciones que utilizaron el lugar como refugio hace más de 11 mil años.

Dentro del Parque hay cuatro senderos y una variedad de cuevas. Si cuenta con autorización, puede acceder a la Cueva Fell, donde podrá conocer pinturas rupestres de 9 mil años de antigüedad.

El Parque está en la parte más árida de la zona y exhibe huellas de lava basáltica, que convierten al paisaje del lugar en algo parecido a lo que conocemos como territorio lunar. El valle formado por lava, tiene una vegetación completamente diferente al resto de la zona. Se puede acceder a las cuevas y senderos, que permiten apreciar animales como guanacos, ñandúes, zorros grises, flamencos, chingües y murciélagos, entre otros.

LAGUNA PARRILLAR

Creado en 1977, la Reserva Nacional Laguna Parrillar cuenta con 18.414 hectáreas de superficie y fue creada para proteger la cuenca hidrográfica de Laguna Parrillar, la principal reserva de agua de Punta Arenas. Con áreas entre los 300 y 650 metros sobre el nivel del mar, destaca la Laguna Parrillar, con 970 hectáreas de superficie, la que se congela completamente en invierno debido a su altura y a las bajas temperaturas de la temporada. El hielo, especialmente el de la ribera, llega a alcanzar los treinta centímetros de espesor. En otros sectores, la nieve alcanza los 0.7 metros de altura, todos los ríos y lagunas del lugar se convierten en hielo.

La Reserva cuenta con un sendero de siete estaciones y 19 sitios destinados a camping, donde se puede practicar pesca deportiva si es temporada, es decir, entre octubre y marzo. En el recorrido se puede apreciar el bosque, compuesto mayormente por Lengas y arbustos nativos, además de animales típicos de la zona. A pesar de estar completamente congelada en invierno, la Reserva Nacional Laguna Parrillar permite practicar hiking, pesca recreativa y trekking durante el verano. Como siempre, se pueden sacar fotografías, recorrer uno de los senderos habilitados y pasar la noche al aire libre, en uno de los 19 sitios destinados al camping.

ALBERTO DE AGOSTINI

Es el tercer parque más grande de Chile, con 1.460.000 hectáreas de superficie. Se ubica a 800 millas marinas de Punta Arenas y al oeste de Puerto Williams, incluyendo una serie de islas y penínsulas, fiordos, canales y senos, glaciares y ventisqueros.

Debe su nombre a uno de los sacerdotes salesianos más importantes de la historia chilena, el Padre Alberto María de Agostini, quien estuvo a cargo de dibujar una serie de mapas de a región de Magallanes y cuadros que reproducen la belleza de esta zona austral.

En el Parque Nacional se encuentra la cordillera Darwin, una larga cadena montañosa que aparece como islotes en esta latitud, y el Canal Beagle. Ambos hitos son importantes a la hora de describir la zona de Tierra del Fuego. Por el Beagle se navega hasta el Estrecho y el Canal Murray, sitio donde Charles Darwin tuvo un encuentro con los indígenas del lugar, encuentro que más tarde sería vital para el desarrollo de su teoría sobre la evolución humana. En este lugar se asentaron onas y yaganes, siendo uno de los lugares más habitados de la región.

Su valor cultural sólo es superado por el valor ecológico y ambiental, ya que el Parque Nacional Agostini alberga una serie de especies nativas, entre ellas el coigüe y el canelo.

Entre los hitos más conocidos se encuentra el Glaciar Marinelli, el más extenso de la zona; el Glaciar Agostini, rodeado de montañas que permiten el desembarco sobre su superficie; y la Pampa Guanaco, ideal para quienes practican la pesca recreativa. En todos estos lugares se encuentran animales, algunos aún en peligro de extensión, como son guanacos, lobos y elefantes, marinos, nutrias o chungungos, entre otros.

CABO DE HORNOS

Es uno de los lugares más recientes en ser nombrados Reserva de la Biósfera, protegiendo sus especies contra cualquier mal causado por el hombre. Es un lugar lejano pero que promete sacar suspiros.

Creado en 1945, fue denominado Reserva de la Biósfera en el año 2005. Tiene una superficie de 63 mil hectáreas que componen las Islas Wellington y las pequeñas islas Hermite. En las últimas, se encuentra un monumento que recuerda a todos los hombres de mar que perdieron la vida luchando con el testarudo mar austral. La escultura se instaló en 1992, para el aniversario número 500 del descubrimiento de América.

En el Parque habita un importante número de animales y aves marinas, todos de grueso pelaje para soportar las bajas temperaturas en las Islas. Además, la vegetación es diferente a la del resto de Tierra del Fuego, ya que es de más baja y densa. Del mismo modo, no hay alturas superiores a los 200 metros.

El archipiélago y el Parque corresponden administrativamente a la Antártica Chilena.

El Parque Cabo de Hornos, por su geografía, permite pasear en bote entre los islotes que la conforman. Al mismo tiempo, por supuesto, se puede fotografiar el maravilloso paisaje que aparece tras cada isla, donde la cordillera de los Andes ha desaparecido por completo.